MIGUELINA RIVERA

“En la mitología griega, las aves del Estínfalo era una especie que tenía picos, alas y garras de bronce y cuyos excrementos venenosos arruinaban los cultivos. Poblaban la región y el bosque alrededor del lago Estínfalo. Euristeo comandó entonces a Hércules que acabase con la amenaza de dichas aves, como parte de Los doce trabajos de Hércules. El héroe se dirigió al Estínfalo, y ahí se en­contró desolado pues la misión era especialmente difícil de completar: las aves eran demasiadas para sus flechas y su legendaria fuerza no le servía de nada. Entonces apareció Atenea y le socorrió dándole un cascabel (o una campana) de bronce y le mandó a que lo tocara desde una colina elevada, al hacerlo las aves asustadas emprendieron vuelo y nunca más se las volvió a ver en el bos­que y el lago”.

En este conjunto de piezas, tomo como referencia el Sexto Trabajo de Hércules para encausar mi búsqueda artística. Me dirijo hacia las propiedades del gesto, de los trazos, las manchas y las transparencias de la acción de volar de las aves.

Tiene como objetivo subliminal ganar la sexta etapa como si Hércules fuese el observador.